Cereales que han reinado por siglos en la dieta de la humanidad

Redacción

MÉXICO.- Maíz, trigo y arroz están por todas partes, mucho más presentes de lo que parece. Pensemos en panes, pizzas, tartas, pastas, harinas, bollos, etcétera. Este trío de cereales es la verdadera base de nuestra alimentación.

Hace 10 mil años un ser humano plantó —por primera vez— unas gramíneas silvestres en algún lugar de Oriente Medio, que dos mil 500 años después dieron lugar al trigo tierno. Ese primer cultivo fue el origen de la agricultura, el germen de las ciudades, el comienzo del sedentarismo, el primer minuto de lo que hemos sido y de lo que somos desde entonces, señala un artículo del periódico El País.

Hasta ese momento el Homo Sapiens era nómada y comía lo que encontraba por el camino, por lo que cultivar y domesticar estas gramíneas fue el principio del ser humano actual. Se domesticaron también los animales, como cerdos y ovejas. Y el ser humano ya nunca miró hacia atrás.

Durante milenios la mayoría de la gente dependía de esos tres cereales para comer. Si la cosecha era abundante, era un buen año; si era “mala” o los suministros fallaban, la gran mayoría pasaba hambre.

El hambre en las zonas rurales no ha preocupado demasiado a los poderosos a lo largo de los siglos. La falta de comida en las capitales, en cambio, ha sido siempre otra cosa. A medida que trabajadores o campesinos llegados en busca de algo mejor se agolpaban en las ciudades, su alimentación empezaba a preocupar en los centros de poder.

Pero volvamos a dar un enorme salto en el tiempo —de 10 milenios, nada menos— y situémonos ahora en un supermercado moderno de un país de ingresos altos, de los llamados “ricos”. Uno de esos lugares donde encontramos alimentos de todos los sabores y colores.

En el centro vemos carnes, verduras, frutas y un sinfín de latas, bolsas, paquetes y botellas. Al entrar, pocos pensamos ya en maíz, trigo o arroz, salvo que vayamos a hacer una paella o a asar unas mazorcas. Y, sin embargo, esos tres cereales siguen siendo los elementos básicos de la dieta del Homo Sapiens moderno.

Ellos aportan aproximadamente el 42.5 por ciento del suministro de calorías alimentarias del mundo. Los tres cereales —juntos o por separado— también han servido de alimento principal e indispensable para las vacas, cerdos y aves que producen gran parte de la carne, la leche y los huevos del mundo.

Nuestros tres cereales favoritos seguirán siendo importantes. De hecho, la FAO ha estimado que en 2050 la demanda mundial de arroz, maíz y trigo alcanzará casi los tres mil 300 millones de toneladas al año.

Parece que a nuestros tres cereales aún les queda un largo reinado, que se extiende ya por miles de años. Pero quizá la competencia con el resto de cultivos y productos deje de ser tan desleal. Desde luego, insistimos, es un reto añadido: tenemos que conseguir alimentar a mucha más gente, proteger los recursos naturales y, al mismo tiempo, garantizar una dieta más variada y una mejor nutrición para todos.