En Puebla, la colección más grande de piezas pulqueras

Magdiel Olano

PUEBLA, MÉXICO.- Jarras, tarros, barriles, juguetes, fotografías, entre otras obras de arte que retratan la vida campirana del pulque forman parte de los más de 8 mil 500 objetos que conforman la única colección de piezas relacionadas al pulque, y se encuentra en Puebla.

El poblano Javier Gómez Marín ha dedicado cerca de 30 años a recolectar, cuidar y preservar miles de piezas no sólo de distintos estados de república sino de otros países, mismas que muestran fielmente la importancia no sólo en México, sino en el mundo, de esta bebida ancestral mexicana.

Gómez Marín ha tenido acercamiento tanto del gobierno como de instituciones privadas con propuestas interesantes para abrir en el Centro Histórico de Puebla un museo especializado con toda la colección, indicó en entrevista el coleccionista, quien ha llevado un amplio trabajo de investigación y curaduría para la selección, datación y catalogación de cada objeto.

De las piezas más antiguas que se encuentran dentro de la colección están los cajetes coloniales y otras más del México independiente.

Además, Gómez Marín preserva la única biblioteca del tipo en el país con más de 3 mil 500 publicaciones relacionadas con el néctar de los dioses. El primer libro que se imprimió sobre el pulque, de 1836; la primera fotografía relacionada con la bebida, de 1854; la única botella del siglo XIX que existe de la bebida embotellada que se vendía en Nueva York, así como ejemplares de su publicidad; y la única copia del filme La producción del pulque en México, una película que mandó filmar Hitler en 1936, forman parte de esta peculiar serie.

Por ahora las piezas se encuentran resguardadas en bodegas y con las debidas condiciones para protegerlas de polillas, roedores, humedad, entre otros factores que los podrían dañar, pero se espera que muy pronto estén en un espacio adecuado para su exhibición y poblanos y visitantes puedan hacer un recorrido por la historia de esta tradición milenaria.

Cabe señalar que esta bebida no sólo es la más antigua de México sino del mundo; aunado a ello, habría que resaltar que las formas de tomar pulque y la forma de producirlo se ha conservado intactas durante miles de años.