Ingesta de insectos, alternativa de potencial alimenticio

Notimex

MÉXICO.- En un sencillo taco o en platillos sofisticados de la alta cocina, el consumo de insectos se proyecta como una alternativa con gran potencial alimenticio, destaca el biólogo Jorge Ariel Torres Castillo.

El consumo de insectos es una característica de los primates y algunos grupos humanos desde la antigüedad. Del 40 al 75 por ciento de los bichos comestibles contiene proteína y grasas benéficas.

De acuerdo al investigador, la entomofagia es una práctica ancestral en el mundo, y en diversas regiones de la tierra forma parte de usos y costumbres.

Sin embargo, en México solamente se comercializan esos productos en muy pocas entidades como Oaxaca, Chiapas e Hidalgo, ya que en el noreste de México (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) no se cuenta con ese hábito por lo que hace falta fomentar una nueva cultura gastronómica.

DOS MIL ESPECIES

Hay cerca de dos mil especies de insectos que se comen y en la República Mexicana se cuenta con la cuarta parte, lo cual explica por qué en el México prehispánico el 20 por ciento de la ingesta de proteína provenía de insectos, señaló.

De acuerdo con el investigador, en el país se consumen desde hace siglos insectos como el cinocuilli (gusano del maíz), los ahuautles (huevecillos de chinche) y otros, aunque son los chapulines los que más se incluyen en la preparación de harinas o ensaladas.

Incluso, destacó Torres Castillo, hay compañías que los enlatan para consumo nacional e internacional ya que también en el extranjero se ha desarrollado lo que llamó “el consumo de la nostalgia”, de acuerdo con un comunicado de la UAT.