Maíz azul, la esperanza de un pueblo

Janeth González

Puebla, México.- San Mateo Ozolco se encuentra en el municipio de Calpan, en el estado de Puebla. Es una comunidad indígena ubicada a las faldas del Popocatépetl donde la mitad de los pobladores hablan náhuatl y la mayor parte se dedica a la agricultura de autoconsumo.

Sin embargo, debido al abandono del campo desde las políticas públicas, los jóvenes de esta comunidad han migrado hacia los Estados Unidos, específicamente a la ciudad de Filadelfia, en el estado de Pensilvania en busca del “sueño americano”.

Ozolco tiene una peculiaridad, pues además de su cercanía con el Popocatépetl, que lo sitúa en una zona de alta vulnerabilidad en caso de una posible erupción volcánica, es el único pueblo en el que sus jóvenes migrantes han regresado para ejecutar proyectos de desarrollo comunitario.

Y es el maíz azul criollo el que se ha convertido en la base de dichos proyectos, incorporándose en diversos productos como tostadas, nachos, totopos y helados. Emprendimientos que recibe con los brazos abiertos a los hijos que están de vuelta, con el sueño de hacer de esta tierra un lugar donde crezca la esperanza.

PARA CALORES Y AMORES, NIEVE AZUL Y DE OTROS COLORES

Todo empezó cuando Martín Téllez, después de estudiar mecánica y no encontrar trabajo se fue en busca del “sueño americano” para llegar a Filadelfia.

“Intenté irme pero no pasé y estuve encerrado dos meses, y cuando regresé debía mucho dinero. Entonces empecé a vender nieve de limón pero no había ventas. Hace dos años, un día mientras miraba que los niños tomaban agua con pinole, para que no se ahogaran pensé en congelarla y luego me decidí por empezar a hacer helados a base de maíz”.

La elaboración de este helado es cien por ciento artesanal, explica Martín, desde la selección de las mazorcas hasta su congelación. Actualmente con él trabajan seis jóvenes, cuatro de ellos fueron migrantes.

A pesar de desconocer si el gobierno podría otorgarle recursos para que su heladería crezca, Martín Téllez se unió a un comité para obtener recursos propios y dar difusión a sus productos a través de diferentes actividades, como la Feria del Pulque.

El maíz que se utiliza para la elaboración de los helados es originario de la comunidad y emplea diferentes tipos como el rojo, el azul y el amarillo; además hace combinaciones con café orgánico de Cuetzalan, nieves de pulque que también se venden en San Mateo Ozolco, así como gelatinas y galletas de pinole, malteadas y helados de temporada como el de tejocote y el de flor de cempasúchil.

“El maíz que usamos lo sembramos nosotros mismos para que no se pierdan los diferentes tipos de maíz de la comunidad. Tratamos de rescatarlo”.

ALAS DE TOTOMOXTLE

Otro proyecto que se ha impulsado en Ozolco se conforma por mujeres es el de Cihuatequitl (Mujeres Trabajando), colectivo que se dedica a preservar la identidad comunitaria mediante el empleo de la hoja de maíz como materia prima.

La hoja que cubre la mazorca de maíz, conocida como totomoxtle, es desechada en la mayoría de los casos, pero Cihuatequitl emplea este “desperdicio” para elaborar portarretratos, recuerdos o incluso muñecas.

El proceso empieza desde la selección de la hoja, que debe ser la más blanca y la más limpia. Se pinta con anilinas y se humedece para poder darle forma sin que se quiebre. Esta labor requiere de mucha paciencia, además de que al ser un trabajo sin diseño previo el producto final adquiere mayor valor.